Muchas veces son las que oigo eso de: Yo es que no se cocinar, se ensucia mucho, no tengo tiempo y demás excusas. Me pregunto que si quien dice eso se ha puesto alguna vez delante de una olla o una sartén. La cocina es fácil y no se necesitan tantas cosas ni instrumentos como los que vemos en los progamas de TV o en los libros de recetas.
Hoy como estaba aburrido me he puesto a rebuscar en el frigorifico y he encontrado unas salchichas de pollo, entonces he hecho lo siguiente.
En una sartén he puesto un poco de aceite, una cebolla troceada, cinco dientes de ajo y eneldo. Lo dejamos dorar a un fuego no muy fuerte (queremos dorarlo no quemarlo). Cuando ya tenga color echamos las ocho salchichas al aceite y dejamos que se frian un poco.
Después vertemos en la sartén una lata de cerveza de 33cl (es que no tenía vino blanco), echamos sal, una pizca de pimienta negra y tres cucharadas de curry. Bajamos otro poco el fuego y dejamos reducir.

Es importante remover a menudo para que no se nos peque el fondo y no os importe añadir un poco de agua si vemos que se queda un poco seco. Seguiremos así hasta que veamos que la cebolla y el ajo prácticamente desaparecen quedandonos una salsa espesa, también podemos ayudarnos de harina para tal fin si utilizamos ollas rápidas. Pero yo prefiero que se vaya haciendo a fuego lento, y no me hace falta harina.
Despues queda así, lo que sobra siempre se puede congelar. Para volver a comer no aconsejo el uso del microondas para volver a calentarlo, unos minutos en la sartén y sabrá mejor.

Y de ahí a la mesa, acompañado de un gazpacho y un vino rosado en esta ocasión.
Como véis no es dificil y estaba realmente rico. Procurad que no se os vaya la mano con el curry, a mi personalmente me gusta que esté sabroso en la boca, justo en el límite de cuando empieza a picar.

Para la próxima vez que tenga invitados, creo que haré unos solomillos de cerdo al curry. O se admiten sugerencias.
Edu
Etiquetas: Cocinando