¿Pero cómo había ocurrido? Sólo a ella podía pasarle algo así y ahora se encontraba sola en plena madrugada en un sitio repugnante.
La niebla lo cubría todo, era imposible apenas distinguir más allá de sus narices, suerte tendría si no chocaba con algo.
Era una calle que no debía entrar en los planes de urbanismo, un olor hediondo hasta ser picante entraba por su nariz y a duras penas pudo contener las ganas de vomitar, suciedad por todos sitios. Nadie había allí salvo una pareja que al parecer no podían esperar a llegar a casa para meterse mano, un perro al lado de un cubo de basura volcado y... Sí ahora podía oír con claridad unos pasos.
Pasos por delante de ella...
Aflojó la marcha con la esperanza de quedar atrás, a saber quien iría por delante más los pasos se hicieron más lentos. Ahora caminaba más deprisa con la intención de salir cuanto antes de aquella calle pero los pasos también aceleraron.
¿Quien sería? Por hoy había tenido bastante y su mente empezó a hacer cábalas sobre la identidad de esos pasos. ¿Un borracho? ¿Un mendigo? Pero seguro que no sería normal, alguien normal no se aventuraría por esas calles. Ella estaba allí por error.
¿Continuará?
Edu