Este es el lema a bordo de la nave estelar Enterprise. Hoy vamos a hablar de una galaxia muy, muy pero que muy lejana... la mujer.
También mezclado con un órgano que a todos los hombres sólo nos da problemas. No, ese no, ese da gustirrinín. Mirad más arriba... nooooooo, eso es el ombligo, más arriba... eso es, el corazón. No contentos con los infartos y arritmias viene a incordiarnos con temas sentimentales y demás. Menos mal, que en un pacto con el diablo cambié el mío por una caja de cerveza. Que para el caso me sirve mejor.
Llevo dos años felizmente soltero, no soy de los que buscan pareja por que "Hay que tenerla" pero de vez en cuando alguien te hace girar la cabeza.
Son ya dos veces en estos dos años que dos mujeres me han llamado la atención. No tienen nada en común entre ellas ni nada parecido, pero si que me parecieron sumamente interesantes. Entonces pues intentas un acercamiento, sin ninguna pretensión, sólo intentar conocerlas un poco mejor.... "pos no". Eso si que es una misión imposible y no las del Tom Cruise. En el momento que detectan que hay un pequeño interés.... como si se las hubiera tragado la tierra.
A la tercera vez que nos hemos visto me han tenido que catalogar como marciano o algo parecido. Después ni teléfono ni leches y tampoco me gusta mucho insitir.
Menos mal que estoy en una fase en la que me da absolutamente igual todo. Poco me importa el calentamiento global, la caza de las ballenas o la cría del berberecho hindú. ¿Que es lo que me motiva...? Sólo tres cosas: Recuperar el brazo (todo lo que sea posible), dejar mi casa a mi gusto y que siempre haya alguien dispuesto a tomarse unas birras.
Y toda esta sarta de gilipolleces viene a colación por que en hace dos post dije que ya explicaría mis "problemas" con las mujeres.
Edu
PD: Esta tarde me traen los muebles del salón y me han descubierto una masa extraña en el codo.