Nunca...
... se puede tener todo, nunca la felicidad puede ser completa. Y uno disfruta de un sábado, aunque gran parte era domingo. Y se parte, y está aquí... y está por allí. Nunca unas horas dieron para tanto. Gracias a Humilde y a Joss.
Se puede decir que tengo un talento (al menos tengo uno). Soy un animal de bares, de garitos, no de discotecas ni sitios de moda. Son unos sitios increíbles donde, aunque lleves unos minutos, te has fundido con el entorno.
Sorprende eso sí, que la gente del garito ya sepa de tí. Curiosamente eso me pasa siempre lejos de casa. Arriba los dardos, los "triplex", los kebabs, las pizzas sin queso, los chupitos de hierbas, las cervezas, el "Heavy", las uñas pintadas de telaraña, las cabezadas en la calle, los zumos de naranja, la nueva gente, la gente de antes y... hasta las ausencias.
Nos vemos pronto.