Se veía a si misma sentada en los escalones de entrada de su casa de campo. Mirando el atardecer con esos tonos dorados que tanto le gustaban cuando se ponía el sol. Estaba pensando...
A lo lejos se adivinaba la figura de un jinete, algo familiar pero no conseguía acordarse de que, pero era muy, muy familiar.
El día había sido nefasto, porque siendo buena estudiante, buena amiga, siempre dispuesta a hacer un favor... era siempre ridiculizada. No era justo.
El jinete seguía acercándose ¿Por qué le era tan familiar?
Esta mañana en clase había roto a llorar al intentar ayudar a un niño y ver como éste rechazaba su ayuda al grito de ¡Quita cerebrito!
El jinete por fin llego ante la puerta. No te aflijas pequeña. A otros antes que a ti nos han humillado por ser como somos, es lo malo de ser bueno. Pero no desesperes, al final perduramos.
El atardecer se tornó más hermoso y Don Quijote siguió su camino.
Eduardo
Nota: Bueno, seguro que algunos ya conocían el relato, ya que Cattz (gracias preciosa) tuvo la amabilidad de publicar el podcast de el en su blog. Pero quería que se quedara escrito.
La Soledad como refugio, aunque no lo creas si ayuda a pensar, definir quién eres, qué es lo que quieres y que pintas en esta vida.
¿Cuándo viene el problema? Cuando todo el mundo espera de ti que seas la alegría de la fiesta, cuando todos vienen a pedirte consejo, cuando a pesar de tu estado te exigen el máximo y francamente… lo único que deseas es desaparecer del mundo. Matarías por una amnesia repentina o por una isla que nadie conociera.
s Montes de Toledo, son preciosos en invierno y con algo de frío. Os dejo un par de fotos y una música.
Si teneis una montaña cerca, subid a ella al atardecer, mirad hacia donde se pone el sol y poned la música al volumen exacto que os deje oir el murmullo del viento. Quizá entonces, como yo, descubrais el alma de la montaña
Hola de nuevo:
Despues de una semana un tanto extraña vuelvo a la carga. Hoy quería poner un podcast, pero tengo la garganta que parece un papel de lija, asi que... os voy a hablar de una de mis pasiones, la música. No soy músico pero si que me gusta aporrear de vez en cuando el teclado del sintetizador, incluso me estaba atreviendo a componer algo. Desgraciadamente las partituras se han perdido, así que tengo que volver a empezar de nuevo.
Bueno a lo que nos ocupa, que empiezo a perderme. Mi música favorita, como no, es la electrónica, sobre todo "New Age". Aqui os dejo tres ejemplos a ver que os parece.
1.- Lothlorien con Ghostwood, con tintes celtas, cuando la escucho a oscuras parece como si fueran a salir elfos de cualquier rincón
2.- Positively Dark con Crunch, electrónica y percusión, no apto para bisbales y demás fauna.
3.- Synthphony con Secret Love, algo más normalito, casi bailable y todo, en la linea de Depeche Mode.
Estos son tres ejemplos, encima son gratuitas bajadas desde la página de los autores. Decidme que os parecen (si quereis vamos) o ¿Voy encargando directamente la camisa de fuerza?
Chao
Edito: A ver si os gusta este: Ravie con Ritual of Ganga
Después de tanto buscar, entre la oscuridad, después de tanto buscar… tantas noches…
Tantas noches sin rumbo, tantas conversaciones banales, tantas vueltas alrededor del mismo edificio buscando aparcamiento. Tanto tiempo perdido, tantas noches…
A un solo paso que las tinieblas ganaran la batalla, cuando la esperanza estaba perdida, cuando el desasosiego se hacía fuerte, cuando todo era equivocado, tantas noches…
Una nueva luz apareció en un recodo, casi escondida, casi inadvertida. Se aferró con desesperación, con tanta que casi la quiebra.
La luz le guía por la noche, evitando los obstáculos, con ternura. Desgarrando las malditas tinieblas a su paso, camino del amanecer. El amanecer más hermoso que jamás conoció.
Eduardo
Musica para amenizar la lectura
Cuando empecé a escribir éste, quería escribir otra cosa, pero es lo que salió.
Así que de malo que es me lo dedico a mí.
"Se oye la misma canción
La función ha comenzado
Empapados en alcohol
Con perfume de tabaco"
Son las doce de la mañana y la cama volvía a estar vacía. Ni tan siquiera recordaba su nombre. Hace doce horas estaba en aquel local abarrotado de gente, la atmósfera cargada de humo y el alcohol regaba todos los rincones.
La música le recordaba tiempos mejores en los que todavía sabía sonreír y su mayor preocupación era conservar su pelo perfectamente engominado. Bueno, eso ya tampoco le quitaba el sueño, con los años ya no tenía nada que engominar.
Esa música seguía igual, pero el local antes luminoso, ahora le parecía tétrico. La gente no era la misma. Su gente ya hacía tiempo que se había refugiado en sus vidas. Antes la juerga duraba hasta el amanecer, ahora eran miembros productivos de la sociedad.
La noche seguía avanzando, los vapores del alcohol empezaron a distorsionar la realidad y sus ojos enrojecían por el humo del tabaco. Se acercó a la barra y pidió la que seguramente sería la última copa que aguantaría su cuerpo esa noche.
Cuando volvía chocó con alguien y el licor se derramó sobre su ropa, bueno, alcohol por dentro y por fuera, que más da.
Cuando se incorporó, no sabía si pedir disculpas o explicaciones, se encontró con unos ojos aun más enrojecidos que los suyos. Tampoco enfocaban bien, por lo visto Baco estaba haciendo un buen trabajo esa noche. Entre balbuceos de borracho salieron de aquel antro y se dedicaron a ir dando tumbos por las calles de la ciudad.
El alba les sorprendió en la puerta de casa y decidieron pasar, del resto no conserva un recuerdo nítido, tan sólo destellos. O quizá fuera un sueño, quien sabe. Otro día, si vuelven a chocar preguntaría su nombre, o no, total... ¿Para qué?
Siguió tarareando la misma canción...
“Solitarios en el bar
En busca de compañía
Explorando la ciudad
Palmo a palmo cada día”
Eduardo
Nota: Si alguién se lo pregunta, la canción es "Victimas del desamor" de Video.
Edito: Hoy es mi cumpleaños, empezó algo deprimido, pero una persona ya se ha encargado de alegrar el día. Incluso con su correo se ha adelantado a la felicitación enlatada del Corte Inglés.
Gracias Cattz.
Amigos
Este relato está dedicado a dos personas:
Para Cdaae, quería un relato de amistad verdadera.
y
Para alguien...
La vio marcharse, y su memoria le mostró la historia de toda una vida. Cuanto tiempo había pasado desde que jugaron juntos en el patio del colegio, siempre con una sensación extraña... Le daba miedo acercarse demasiado o rozarla siquiera, pero cuando ocurría, una descarga eléctrica le sacudía todo el cuerpo. Era la misma sensación que había tenido hoy, al despedirse para no se sabe cuanto tiempo.
Siendo adolescentes, había sido la chica de su mejor “amigo”. El veía como sufría al lado de una persona que no la merecía en absoluto, tampoco se atrevía a hacer nada por miedo a que sus ojos revelaran su interior. Al mismo tiempo la rabia le consumía al ver como estaba malgastando su vida con un miserable, y la odió. La odió por mucho tiempo, como sólo se puede odiar por un amor no correspondido.
Pero sus sentimientos eran más fuertes, y siempre observaba en la distancia. Siguieron sus caminos, tan parecidos que se podría decir que se espiaran, que adivinaran los movimientos. Sin saberlo estaban destinados a cometer los mismos errores del otro.
Y así siguieron sus infelices vidas por años, distanciados, sólo hablando de formalidades en las contadas ocasiones en las que se vieron. Hasta aquel día en que todo se hizo evidente.
No habían nacido para vivir encerrados, eran almas hechas para la libertad y en un rapto de locura cada uno rompió con su pasado.
Y por fin quedaron juntos, amparados por el anonimato entre la gente, se miraron y comprendieron que tenían algo hermoso que compartir. No hizo falta hablar, sólo con sus ojos se dijeron... “Tampoco estamos hechos el uno para el otro”.
Hoy, ella ha partido rumbo a la aventura para rehacer su vida. Y él, él se ha quedado para rehacer, a partir de unos pedazos, la suya. Siempre serán los mejores amigos y seguirán adivinándose los movimientos y los pensamientos aunque no estuvieran juntos... siempre... amigos...
Terminus – L. Eduardo Parra
No suelo sugerir bandas sonoras a mis escritos, pero si lo leéis escuchando “Gravity of Love” de Enigma, seguro que mejora.
N. A.: Este texto puede reproducirse libremente siempre que se cite al autor